Que suelten los clones.
Que viajen en aviones caza,
que vayan con sus bombas de neutrones
y sus jinetes del Apocalipsis.
Que suelten los clones.
Que invadan, que vayan al Oriente
que vengan al sur que también existe
y que maten a mansalva.
Que suelten los clones.
Que corran en las dunas y los arrozales
y lloren a gritos a sus clones niños
abiertos a metrallazos.
Que suelten los clones.
Que los suelten a miles y millones
clones que abran surcos hacia el petróleo
clones que lloren a sus muertos
clones que cargen barriles yanquis
clones que nos roben el agua.
Que suelten los clones.
Que los suelten antes de que sea tarde
antes de que lloren de verdad a sus muertos
y antes de que lleven al pueblo
en el corazón, latiendo.
Enhebrando poesía y zurciendo clones
martes, 10 de mayo de 2011
Tu nombre virtual
Si fueras así, si buscando tu perfil
y @.com, un incendio de leve sentimiento
me llenara el teclado de jazmines.
Si tu voz inexistente, tu nombre virtual
y tu nick imposible, si tu foto en miniatura
y tu última entrada iluminaran el hielo
de mi protector de pantalla,
si pudieras sacarme de este desamparo
con un guiño del msn.
Si navegaras conmigo en la misma red
de espanto, si te dejaras fluir
como me dejo, y si somos entonces
mariposas ardiendo en igual telaraña
de la web, de blogspot y mensajes en línea,
si nos dejáramos atrapar, desposeídos,
tristes y también desalmados
en busca de una simple esperanza.
Y si acaso, sin saber ni cómo
al abrir una mañana -o una tarde- tu correo
por descuido o dulzura, deslizaras
la palabra que me llegue hasta el alma,
y bloquearas entonces
tus contactos, y vinieras a casa,
si llegaras a ser como yo te quiero
y @.com te configuro la página
te admito en mi cuerpo y me guardo
hasta el historial de tus besos.
y @.com, un incendio de leve sentimiento
me llenara el teclado de jazmines.
Si tu voz inexistente, tu nombre virtual
y tu nick imposible, si tu foto en miniatura
y tu última entrada iluminaran el hielo
de mi protector de pantalla,
si pudieras sacarme de este desamparo
con un guiño del msn.
Si navegaras conmigo en la misma red
de espanto, si te dejaras fluir
como me dejo, y si somos entonces
mariposas ardiendo en igual telaraña
de la web, de blogspot y mensajes en línea,
si nos dejáramos atrapar, desposeídos,
tristes y también desalmados
en busca de una simple esperanza.
Y si acaso, sin saber ni cómo
al abrir una mañana -o una tarde- tu correo
por descuido o dulzura, deslizaras
la palabra que me llegue hasta el alma,
y bloquearas entonces
tus contactos, y vinieras a casa,
si llegaras a ser como yo te quiero
y @.com te configuro la página
te admito en mi cuerpo y me guardo
hasta el historial de tus besos.
Testigo y culpable
He visto los frutos de la libertad
los he visto tras noches de jolgorio
al otro lado de los vidrios y la oscuridad.
He visto las bocas hambrientas
he visto los niños sin amor ni escarapelas
sin diplomas y sin vuelta a casa
sin lecciones que estudiar.
Soy testigo y culpable porque he visto.
Que son los frutos de la libertad.
Que no son bienaventurados porque de ellos
no serán el reino de la tierra
ni el reino de los cielos, ni el maná.
Que sus niños no tendrán sesiones
de terapia, ni costosas evaluaciones de colegio
que papá y mamá habrán de pagar.
Pero sí la libertad. Sí la libertad
que es la hostia demencial de cada día,
sí la libertad para el hambre,
libertad para seguirse doliendo, para
existir con los hijos en la lluvia,
libertad para las manos en súplica
libertad para seguir viviendo
libertad para quienes abren vidrios
y sueltan sus culpas y se olvidan.
Los he visto, soy testigo y culpable
porque he visto.
los he visto tras noches de jolgorio
al otro lado de los vidrios y la oscuridad.
He visto las bocas hambrientas
he visto los niños sin amor ni escarapelas
sin diplomas y sin vuelta a casa
sin lecciones que estudiar.
Soy testigo y culpable porque he visto.
Que son los frutos de la libertad.
Que no son bienaventurados porque de ellos
no serán el reino de la tierra
ni el reino de los cielos, ni el maná.
Que sus niños no tendrán sesiones
de terapia, ni costosas evaluaciones de colegio
que papá y mamá habrán de pagar.
Pero sí la libertad. Sí la libertad
que es la hostia demencial de cada día,
sí la libertad para el hambre,
libertad para seguirse doliendo, para
existir con los hijos en la lluvia,
libertad para las manos en súplica
libertad para seguir viviendo
libertad para quienes abren vidrios
y sueltan sus culpas y se olvidan.
Los he visto, soy testigo y culpable
porque he visto.
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